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Tres de cada cuatro compañías ha congelado las nuevas contrataciones planeadas, más de la mitad aplazará o reducirá las subidas salariales previstas y un 40% ha paralizado dichos incrementos.

Más de un centenar de empresas españolas ha incluido Willis Towers Watson en una encuesta mundial a cerca de un millar de organizaciones con la que toma el pulso al mercado laboral. En nuestro país, el 69% de las compañías consultadas reconoce que la pandemia tendrá un impacto negativo relevante en su negocio en los próximos seis meses, el 59% cree que este se extenderá durante el próximo año y el 45% que lo hará incluso hasta entrado el ejercicio 2022. Sólo el 40% de las empresas prevé recortar su plantilla en los próximos meses

La buena noticia que no deja de sorprender es que sólo un 4% declara que no prevé un impacto negativo en los próximos 12 meses; un 16% si se considera un plazo de 24 meses.

El análisis de esta consultora analiza el impacto del Covid-19 en la gestión de los costes laborales y las políticas de compensación, y cómo compañías lo están afrontando las compañías.

Menos contrataciones y sin aumento de sueldo

El 73% de las empresas está valorando paralizar o ya ha congelado las nuevas contrataciones. Un 83% lo ha aplazado; y el 79% ha reducido el número de incorporaciones. El 19% de las organizaciones que ha participado en el análisis se encuentra ya inmerso en planes de reducción de plantilla y un 24% adicional lo está considerando.

Los colectivos de empleados relacionados con el trabajo manual, la cadena de producción y el soporte al negocio son los más susceptibles de perder su empleo en los próximos 3 meses.

En cuanto a sus políticas retributivas, más de la mitad está considerando o ya ha puesto en marcha el diferimiento o la reducción de los incrementos salariales: el 25% manifiesta haber congelado ya los salarios y un 18% afirma que lo está valorando. Además, alrededor de un 16% ha llevado o está llevando a cabo reducciones de salario y un 10% adicional lo está pensando.

La empresas se aprietan el cinturón

El 20% de las compañías encuestadas ha reducido temporalmente el salario fijo de alguno de sus directivos/consejeros ejecutivos como consecuencia del Covid-19; un 20% adicional todavía se lo está planteando. Estas reducciones suelen ser, como mínimo, de un 20% o de un 30% del salario base.

Juan Guerrero, director de executive compensation de Willis Towers Watson, aclara que «estas medidas no se explican exclusivamente como una medida de reducción de costes, ya que el impacto en la tesorería de la compañía, en términos globales, no suele ser tan relevante. Es una cuestión más estética y de alineación con los principales stakeholders. Por un lado, los accionistas, que están viendo cómo sus inversiones pierden valor y los dividendos prometidos no llegan o se reducen. Y, los empleados, que pueden estar afectados por ERTEs y/o reducciones en su paquete retributivo. A este respecto, si los trabajadores van a ser objeto de reducciones salariales, la alta dirección, por coherencia, debe liderar con el ejemplo e, incluso, con porcentajes de reducción superiores«.

El sueldo variable, vinculado a la consecución de objetivos, también se tendrá que adaptar. Sólo un 25% de las compañías declara que la pandemia no tendrá impacto en su modelo; 2 de cada 3 están considerando o ya han realizado ajustes en los objetivos a los que se vincula el bonus anual.

El 60% de las empresas no ha definido todavía a qué se deben estos ajustes. Entre las que han tomado decisiones al respecto, destacan las que mantienen los objetivos aprobados, pero aplicarán criterios discrecionales al finalizar el periodo (14%), las que han decidido formalmente retrasar la selección de objetivos (13%) y las que han cambiado las métricas del modelo (11%).

Los incentivos a largo plazo parecen al margen de la crisis. El 80% de las compañías no tiene pensado cambiar el diseño de los mismos. En cuanto a los planes que se conceden en acciones, un 40% no se ha planteado realizar un ajuste sobre el número de las acciones concedidas a pesar de la caída drástica de su valor.

Un dato significativo muy significativo que se deprende de este análisis es que el 73% de las comisiones de retribuciones todavía no ha debatido sobre el impacto del Covid-19 en la política de remuneraciones de la compañía. Guerrero estima que «es aconsejable que la comisión de retribuciones se reúna para valorar el impacto del Covid-19 en la política retributiva de la empresa. A este respecto, recomendamos que la comisión deberá valorar las decisiones a tomar desde las siguientes perspectivas: considerar la situación desde una perspectiva de largo plazo y no centrarnos desde una perspectiva exclusiva de corto plazo; mantener las políticas retributivas y de buen gobierno de acuerdo con la filosofía y la estrategia de la empresa; y, por último, ser consecuente y equitativo para todos los niveles de la organización».